Tenochtitlan: La espectacular ciudad en el medio de un lago

Tenochtitlan: capital del imperio Mexica

Ya sea por referencias a películas, novelas, series o simple curiosidad histórica, hay algo que siempre me lleva a  escribir sobre ciudades amuralladas o castillos. Pero hasta hoy siempre lo hice dirigiendo la mirada hacia castillos emplazados en tierras europeas, como el castillo de Bebbanburg y el castillo de Durham, los dos en inglaterra.

Como para variar un poco, esta vez vamos a hablar de una ciudad amurallada que estuvo en Latinoamérica y que tuvo varias particularidades muy interesantes.

Se trata de la ciudad de Tenochtitlan, capital del imperio Mexica y espacio geográfico que hoy coincide con el de la ciudad de México, capital de la República Mexicana.

Tenochtitlan, Corazón del Imperio Mexica

La ciudad fue fundada en el 1325 d.C. (hace apenas un poco menos de 700 años).  Quienes la fundaron fueron personas que originalmente eran parte del imperio Azteca, pero que se escindieron de ese grupo (por diversas razones, como políticas y de dominación) y se rebautizaron a sí mismos como Mexicas.

Los Mexicas construyeron la ciudad de Tenochtitlan en un islote, y ese bastión fue su capital. Llegó a ser una de las ciudades más grandes de su época, en un nivel global, y su posición privilegiada contribuyó en ampliar el poder militar de sus habitantes sobre los pueblos y las zonas aledañas.

El lago que funcionaba como un “foso” natural alrededor de la ciudad tiene el nombre de Texcoco. Supongo que un foso tan grande es un equivalente similar a la seguridad que brinda a los defensores un terreno alto o una montaña, pero con algunas ventajas añadidas.

En principio, se puede suponer que es más fácil escapar de un lago (y más sencillo hacer ingresar provisiones), lo que volvería muy difícil que un supuesto atacante intente sitiar el lugar. Como un plus añadido, la distancia que separa los dos frentes es difícil de salvar. Un atacante necesitaría de una buena economía y la inversión de una buena cantidad de energía para construir maquinas que disparen proyectiles o barcos que transporten soldados, todo eso en un lugar que no controla.

Además, las facilidades de una tierra con su propia irrigación aseguraban la prosperidad y vitalidad de las cosechas.

Sin embargo la seguridad venía a un costo.

El espacio del islote se multiplicó muchas veces usando construcciones sobre pilares, y el uso de barcazas era obligatorio para recorrer sus canales.  Así mismo, la ciudad tenía que vivir pendiente de las posibles crecidas del agua.

Toda esta infraestructura se sostenía con el pago de impuestos que los súbditos del imperio hacia a sus gobernantes.

 El fin de Tenochtitlan

Varios factores llevaron a la caída del imperio Mexica y a la destrucción de Tenochtitlan. La ciudad es finalmente conquistada para la corona española por el militar Hernán Cortés, en el año 1521. Eso es 28 años luego de 1942, cuando empezó el avance de las potencias europeas sobre el continente americano.

Para la conquista de la ciudad, valió más el tiempo y la política que la fuerza.

Los pueblos que los Mexicas dominaban prestaron su ayuda a los españoles, algo que tiene sentido si se piensa que a largo plazo no tenían muchas más opciones que cambiar un yugo de violencia por otro. Esa palanca política le dio a Cortes la ventaja económica, pudiendo construir sus propios barcos para vadear el muro natural de agua tierra adentro.

La ciudad te contiene seguro en su interior, pero también te atrapa en su interior. Las enfermedades nuevas en américa, como la viruela, volvió trastoco a Tenochtitlan en un foco infeccioso que diezmo a sus habitantes.

Y por último, el uso del tiempo. La hambruna de un asedio sostenido y el avance de los enemigos sobre los puentes asfixio la ciudad.

Con la caída de Tenochtitlan llego el final de uno de los imperios militares más grandes que conocio el mundo durante el siglo XV.

Conquista de Mexico: Hernán Cortés (1485-1547) por Nicholas Eustache (1799-1850)
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