Marinero de los Mares del Destino – Saga Elric de Melniboné III

Marinero de los Mares del Destino

«En una ocasión, una criatura verde surgió del océano
y les observó antes de desaparecer.»

Marinero de los Mares del Destino (The Sailor of the Seas of Fate) es una novela del género fantástico, escrita por el autor ingles Michael Moorcock.

Cronológicamente, este es el segundo libro que el autor escribió dentro de las Crónicas del Emperador Albino. Pero si vemos el orden interno dentro de la saga, entonces esta es la tercera novela.

O puesto de un modo más claro:

Primera novela – Elric de Melniboné (1972)
Segunda novela – La Fortaleza de la Perla (1990)
Tercera Novela – Marinero de los Mares del Destino (1976)

Esta vez el océano, la navegación y las islas son el escenario principal que agrupan tres historias de espadas y brujería.

Las tres historias tienen puntos en común. Pero no se si se puede decir que hagan una novela/unidad monolítica como si fueran tres capítulos dentro de un todo. Creo que es mejor leerlo como tres novelas cortas, unidas dentro de un único libro.

Sinopsis: Un viaje con tres escalas

Navegando hacia el futuro

Escapando de sus enemigos en los Reinos Jóvenes, Elric consigue trabajo como mercenario en un extraño barco. ¿Que tiene de extraño el barco?

Para empezar, la nave emana una gran cantidad de niebla. Solo por seguir, el barco no recorre aguas normales, viaja a través de múltiples universos de espacio/tiempo.

Claro, Elric no sabia nada de esto al abordar. Ahora se encuentra bajo las ordenes de un capitán ciego, que contesta a sus preguntas en una forma por demás críptica.

Pero el melnibonés no viaja solo. En la embarcación va también otra veintena de mercenarios. Y tres de esos guerreros son… ¿Otras versiones de Elric?

Esta es la primera historia en la saga que explora en profundidad la idea del “campeón eterno”, encarnaciones de personas que existen al mismo tiempo en varias dimensiones diferentes.

Son idénticos, pero distintos. Como muchas versiones de una misma personalidad, con distinto cuerpo. Viven siempre en una pesadilla recurrente, siempre peleando contra un destino al que no pueden vencer. Pero su existencia también es la garantía de algún equilibrio entre la ley y el caos.

Ahora, no es común que varias encarnaciones se junten al mismo tiempo. De hecho cuatro es el limite de encarnaciones que pueden convivir en un mismo plano a la vez. Si se supera la cifra, las consecuencias pueden ser catástrofes de dimensiones universales.

En todo caso, el capitán del barco consigue reunir a cuatro campeones eternos.

Además de Elric están Dorian Hawkmoon, Erekosë y Corum Jhaelen Irsei.

Los tres también son personajes de otros libros de John Moorcock, lo que hace más interesante el uso de universos múltiples en sus historias.

¿Para que se reúnen los cuatro? Para luchar contra dos entidades ambiciosamente destructivas, conocidas como Agak y Gagak.

Navegando hacia el presente

Elric puede dejar atrás al misterioso barco que lo acogió como mercenario. Pero aun no puede abandonar el limbo entre universos en el que estuvo navegando hasta ahora.

Y entonces se encuentra en una isla, un punto de contacto entre ese territorio de la nada/todo y su propio mundo.

Cuando se dan las circunstancias adecuadas, los naufragios dan a parar a esta isla, que es una suerte de Triangulo de las Bermudas. Por poder compararlo con algo.

Allí Elric se enfrenta con náufragos de su propio universo, pero que vienen de épocas y lugares geográficos diferentes.

En su travesía consigue un aliado, el Conde Smiorgan de la Ciudad Púrpura. Capitán de una flota de barcos que también busca la salida.

¿Cual es la forma de salir? Atravesar una puerta. Pero incluso encontrar la puerta no es garantía de nada, porque se necesitan grandes poderes mágicos para abrirla.

Todo esto se ve mezclado con un antiguo melnibonés, Saxif D’Aan. Se trata de un hechicero, emparentado con Elric por la nobleza de su árbol genealógico.

La trama entonces se desenvuelve en una historia de amor, venganza y reencarnación.

Navegando hacia el pasado

Ya en el presente, Elric se encuentra de nuevo viajando en barco hacia el pasado.

Aunque esta vez el viaje es más bien metafórico, porque se trata de una expedición de orden antropológico.

Elric y el Conde Smiorgan se dirigen a la perdida ciudad de R’lin K’ren A’a. Cuentan las leyendas que esa ciudad dio origen al pueblo de Melniboné.

¿Que pasó con el pueblo original? Abandonó su metrópoli hace diez mil años. Descubrir el motivo de su éxodo puede enseñarle a Elric el porque de las violentas y crueles costumbres de sus propios contemporáneos.

La expedición esta financiada por el Duque Avan, amable personaje con ambiciones de encontrar tesoros en ruinas antiguas.

Un mundo de sensaciones

Es posible que se le pueda criticar a Micahel Moorcock la falta de profundidad en sus historias. Sería una crítica un poco injusta, pero es posible de hacer: todas las tramas de este libro son bastante sencillas.

Pero todo esto no es ningún problema en si mismo, la fortaleza de Marinero de los Mares del Destino no esta en la complejidad: su verdadera cualidad es la de crear unas atmósferas y unas sensaciones increíbles.

Tomemos por ejemplo la primera parte del libro. Los cuatro protagonistas (que son cuatro, pero son uno) son acompañados en su misión por otra veintena de guerreros.

Lo que ocurre durante la batalla es tan extraño, la pesadilla extraterrestre es tan grande, que casi todos los guerreros pierden la cordura. Literalmente, para los personajes secundarios la mezcla de eventos que acaban de atravesar es tan bizarra que los pone en un estado de enajenación del que es imposible regresar.

Y todo se pone aun más opresivo en la tercera parte de la novela. Una selva llena de insectos gigantes, reptiles humanoides, visitas de deidades cósmicas y una espada que pide constantemente alimentarse de sangre y almas.

No puedo olvidarme tampoco de la “Criatura Condenada a Vivir”, que pasa sus días en la desnudez, tratando de destruir una librería milenaria creada con materiales fuera de este planeta.

Conclusión:

Algunas veces escuche la pregunta “¿Que otra cosa puede leer si me gustan los libros de Howard Phillip Lovecraft?”

Marinero de los Mares del Destino tiene una buena dosis de horror cósmico que puede interesarle a quienes le gustan las historias de terror.

Ademas, y aunque no es necesario leer los primeros tres de estos libros totalmente en orden, el que hoy nos ocupa amplía las ideas de campeón eterno y de multiverso con las que el autor dio su propia visión al género fantástico más tradicional.

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