The Last Kingdom, reseña del segundo capítulo (de la segunda temporada)

The Last Kingdom. Segundo capítulo de la segunda temporada. Sin hacer avanzar mucho la trama, pero profundizando en las relaciones entre los personajes, el  guion que los realizadores desarrollan en esta oportunidad deja varias cosas para mencionar.

Algunos viejos rostros vuelven a aparecer. Solamente uno nuevo es presentado. Pero como digo, se trata de uno de esos capítulos de “establecimiento”. Termina en un punto fuerte, en un momento grande, pero el resto de las acciones que lo componen son una serie de pequeños engranajes. Y un modo de desenvolver en forma rápida la personalidad de los protagonistas.

¿Qué sucede en el segundo capítulo de la temporada número dos? (sin spoilers)

Uhtred, como el guerrero a cargo del ejército del rey Guthred, desempeña la tarea de organizar una marcha que los lleve a un recorrido de tres puntos. Esto es, llegar a Eofervic mientras la ciudad se mantiene en manos sajonas, derrotar a Kjartan en la fortaleza de Dunholm y evaluar la amenaza de los hermanos daneses Sigefrid y Erik.

Pero completar toda esta tarea es en apariencia imposible. Por un lado hay fuerzas externas: intentos de homicidio y alianzas extrañas. Pero también hay problemas internos, mientras el abad Eadred complota para que el rey solo lo escuche a él como su consejero.

Las diferencias entre el ejército y la iglesia van a tomar un curso inesperado, que van a poner a Uhtred en la situación más difícil de las que vivió hasta ahora.

¿Es muy distinto este capítulo de The Last Kingdom a su contraparte de la novela?

Si descontamos los detalles, este episodio es sorprendentemente parecido a un fragmento del libro Los Señores del Norte.

Paso a paso marca la formación del pequeño ejército de Guthred, su parecer respecto a los casamientos para forjar alianzas y el espíritu conciliador del nuevo rey, espíritu que a veces juega en contra de sus propios intereses. Las preguntas están ahí, lo mismo que la procesión de sacerdotes llevando a San Cutberto.

¿Qué cosas son iguales entre ellos?

En los dos hay un ataque encubierto ordenado por Kjartan, aunque en la serie no es nada encubierto, más bien abiertamente informado al espectador.

También Uhtred desarrolla sentimientos por Gisela, la hermana de Guthred, lo que trae diversos problemas.

Además, se plantea la posibilidad de sitiar Dunholm durante meses. Con dudas sobre si la mejor forma de tomar una fortaleza es sitiarla, aun con el costo organizativo que eso representa.

 ¿Qué diferencias hay entre este capítulo y la novela?

La diferencia esta vez no es tanto en lo que sucede, sino en como sucede. Y por una vez, no tiene nada que ver con que la serie acelere o acorte los eventos para adaptarlos al mundo audiovisual. Pero sin dudas es una cuestión de adaptación a otro medio.

No quería hablar mucho del tema en estas reseñas individuales, pero vale adelantar que el personaje de Hild es muy diferente en ambas versiones. Tan diferente es que pierde prácticamente todo el sentido de pertenecer a una novela histórica.

Sin abundar en eso, pero en la misma línea, es la primera vez que la serie muestra un des nudo frontal femenino. No soy un puritano ni nada parecido, pero es llamativo que lo haga ahora, en la segunda temporada y luego de diez capítulos. Tanto más cuando antes ya había planteado escenas de sexo, pero unas que se quedaban “dentro de las sabanas”.

Una vez más, no es que el libro no tenga su porción de encuentros pasionales. Simplemente lo menciono como una posible imagen de la serie intentando “reestructurarse” a lo que piensa el público quiere ver.  Y no es necesario actualizarse, en especial si como en el caso de Hild, eso significa modificar su trasfondo histórico.

Conclusión

De impecable factura técnica y con muy buenas actuaciones, el capítulo se queda en un punto intermedio. No fue el mejor hasta ahora, pero tampoco el peor y su función de nexo hacia momentos más que importantes se encuentra plenamente justificada.

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