Una fortaleza para Guthrum

fortaleza gothrum

En la novela Svein, el del caballo blanco la suerte de Guthrum se decide por la utilización de un fuerte. Es cierto, no se pueden resumir todos los detalles de toda una batalla con la particularidad de un único elemento. Pero es difícil no hacerlo.

El líder vikingo tenía dos opciones: lanzarse en un golpe aplastante sobre los ejércitos del rey Alfredo en un solo movimiento o defender sus propias fuerzas regulando el ataque desde una posición fortificada, confiando en que sus aliados sufran primero las mayores bajas.

Su elección de ese segundo camino sella el resultado del choque en Ethandun y derrumba la idea de una Inglaterra completamente bajo la tutela danesa.

Un fuerte de la edad de hierro

Ya vimos algo sobre el caballo de Westbury, y otras de las figuras equinas en piedra caliza que adornan algunas colinas desde hace siglos.  Se piensa que el caballo blanco de Westbury pudo ser puesta ahí para conmemorar este mencionado enfrentamiento a finales del siglo IX.

Muy cerca de allí hay una fortaleza anterior a la época romana, y que bien pudo ser la que Guthrum ocupó casi por casualidad antes de tan decisiva fecha.  Si no lo fue exactamente, es porque se me escapa la posibilidad entre los más de 2.000 fuertes de este periodo que se conocen dentro de la isla de Inglaterra.  600 de ellos en la zona de Gales.

Muchos de estos fuertes fueron creados en la edad de hierro, entre el 1200 aC y el 1dC. Pero su utilización avanza también sobre el periodo de ocupación del imperio romano.

Lo más interesante es que estas empalizadas de piedra y madera no solamente tenían un uso defensivo.  Aunque si es cierto que hubo una masificación de su construcción en las épocas donde era necesario proteger las canteras de cobre u otros minerales para la realización de aleaciones, las fortalezas son un símbolo de unidad y coerción social.

Las poblaciones se forma a su alrededor, amparadas en la seguridad de una posible retirada hacia el interior de las murallas.   E incluso algunos historiadores piensan que, cuando eran abandonados permanentemente por sus guarniciones, sus espacios fueron usados  como si se trataran de gigantescos corrales para animales.

También puede interesarte

Comentarios