Arqueros del Rey (1) | Una novela de Bernard Cornwell

arqueros del rey

“En el cielo ondeaban las banderas de vivos colores, las hojas de acero hendían el aire y

la hierba pelada por el hierro se llenaba de sangre.”

 

Los Arqueros del Rey  es el primer libro en una saga de tres novelas históricas, escritas por el autor Bernard Cornwell. La saga es conocida como la de “La Cruzada por el Grial” o The Grail Quest.

De las tres, el orden por título (en castellano y en inglés) y por fecha de publicación original es el siguiente:

1- Arqueros del ReyHarlequin (2000)

2- La Batalla del Grial Vagabond (2002)

3- El Sitio de Calais Heretic (2003)

Los Arqueros del Rey cuenta la historia de Thomas de Hookton. Son las desventuras de un joven arquero que a mediados del siglo XIV pelea para el rey Eduardo III de Inglaterra contra los ejércitos de Felipe VI de Francia, al comienzo de lo que se dio a conocer como “La Guerra de los Cien Años”.  

Historias dentro de una historia

Como Bernard Cornwell menciona en varias oportunidades, una novela histórica es una historia grande (aquella que se basa en los hechos históricos) llena de historias más pequeñas (las de ficción, aquellas que agrega el autor de su propia invención).

En este caso, como ya mencione antes, ese gran tema histórico de la saga que engloba a todos los demás está dentro de la Guerra de los cien años.

Esa guerra duró en realidad 117 años aunque el número redondo bien sirve para describirla. Fue desde la lucha de guerrillas hasta los choques de ejércitos con miles de unidades. El enfrentamiento, que fue desde 1336 hasta 1453, involucró a la monarquía inglesa contra la francesa en una discusión sobre posesiones territoriales.

Para ponerlo en contexto, todo esto comienza un poco más atrás y los que leemos la saga El Último Reino ya tenemos alguna idea del asunto. Mientras que Uhtred peleaba contra los vikingos en Inglaterra, otros normandos se asentaron y formaron dentro de Francia el Ducado de Normandía.

Cuando en 1066 el duque Guillermo de Normandía conquistó Inglaterra y pasó a ser Guillermo I “el Conquistador”, puso en marcha una serie de alteraciones en las dinastías que fueron la semilla de los conflictos territoriales narrados en Los Arqueros del Rey.

Desde Guillermo I, estas familias en el poder habían tenido territorios bajo sus gobiernos a los dos lados del Canal de la Mancha. Después de unos cuantos siglos de matrimonios cruzados, sucesiones y muchos cambios de trono ¿Quién puede recordar quien es dueño de cada cosa? ¿A quién pertenece Normandia? ¿Qué reino puede cobrarle impuestos al otro?

Para aumentar las complicaciones, ambos reinos pelean para demostrar quien tiene a la cristiandad, más aun el favor divino, de su lado.

Para resumir, cuando entramos en la novela Eduardo III de Inglaterra y familia quieren reclamar la corona francesa (su madre, Isabel, fue hija del rey de Francia Felipe IV). Claro que Felipe VI, Rey de Francia, no quiere saber nada del tema.

Y este conflicto es el que se extiende por un periodo de casi doce décadas, para la felicidad de hombres y mujeres que lo miran desde los pueblos arrasados a sangre y fuego.

Un viaje en tres partes hacia Crécy

Los Arqueros del Rey está dividido en tres grandes momentos que separan la novela de casi 600 páginas en tres momentos.

En la primera parte, vemos los enfrentamientos dentro de Inglaterra contra los poblados y los centros amurallados franceses. Luego en una segunda parte, el ejército inglés que cruza hacia Normandía y ocupa ese espacio.

Hasta ese momento hay enfrentamientos, pero todos de una intensidad mediana. La mayoría son incursiones de destrucción, donde los ingleses tratan de terminar con los recursos y el aprovisionamiento de los franceses arrasando los campos. La acción se conoce en francés como “chevauchée”.

La tercera parte, en el momento con mayor relevancia dramática, nos cuenta lo que ocurrió en la batalla de Crécy: un cruce entre miles de almas, que involucró desde la caballería hasta el uso de pólvora y unos precarios cañones en una maquinaria de muerte cada vez más elaborada.

La batalla de Crécy ocurre el 26 de agosto de 1936.

El relato de la batalla, que supuso enormes pérdidas para el ejército francés que se enfrentaba a un enemigo inferior en número,  esta detallado en este libro con lujo de detalles: cada paso en la batalla y cada movimiento estratégico de los reyes se ajusta a los relatos que los historiadores hacen de la época.

Oleada tras oleada de caballería caía bajo las flechas, y el panorama que describe Cornwell al cerrar la novela es apocalíptico. Los últimos hombres de armas que quedaban en el combate peleaban literalmente sobre pilas de caballos muertos, tropezando entre los cuerpos de amigos y enemigos por igual.

Y además, hay un factor que define las victorias durante las primeras décadas de estas hostilidades: los arqueros ingleses demuestran ser más peligrosos que los ballesteros franceses.

Se puede armar una mayor cantidad de individuos con ballestas, porque usarlas es más sencillo que un arco. Todo se resume a apuntar y disparar.  Sin embargo, aunque un arquero necesita más años de entrenamiento, puede disparar más flechas que el ballestero. Y su arma no está sujeta a un complejo mecanismo que lo deja indefenso durante la recarga.

La historia de un arquero

Thomas de Hookton es el protagonista de la ficción. Lejos de ser un soldado comprometido con los acontecimientos, una serie de coincidencias lo ponen siempre en el ojo del peligro.

La suya es la vida de un soldado, casi toda sobrevivir al hambre, las batallas,  las inclemencias del clima y las travesías. Narrar todo esto es la especialidad de Cornwell.

Pero el personaje es parte también de una trama extra.

Una partida de asaltantes comandada por un misterioso caballero asesina a su padre y roba la reliquia que estaban protegiendo en una pequeña aldea.  Esa reliquia cristiana es una antigua lanza con punta de plata, que los religiosos creen es aquella que San Jorge utilizo para matar al dragón.

Este tráfico de tesoros religiosos abre una sub trama de conspiración dentro de Los Arqueros del Rey, que incluye a una serie de nobles que podrían tener oculto el Santo Grial.  Es algo que va de fondo, no es lo principal de la novela, pero le da a Thomas un enemigo que puede buscar en la confusión de la batalla.

Thomas tiene la tarea de ponernos al corriente en todo lo que respecta al tiro con arco, el cuidado que demanda, la escasez de flechas y otros tantos datos del arma central a esta novela.

El caballero y la mujer en la muralla

Antes de finalizar esta reseña, me gustaría mencionar a dos personajes de la novela. Los personajes son muchos, pero estos dos merecen una breve mención.

Sir Simon Jekill es un caballero inglés. En apariencia parece ser otro caballero que representa el espíritu del combate deportivo de esa época: caballo lanza y escudero. Ciertas normas que regulan un sentido de justicia caballeresco.

Por el contrario, se trata de un hombre acosado por las deudas y que busca en la guerra es capturar tesoros por la fuerza que le permitan mejorar su posición. Tal vez cobrar algún rescate por capturar prisioneros. No respeta a nadie, y su actitud está lejos de lo que en la cultura popular supone su rango.

Está ahí para recordar el extraño sentido de moral que se da en una guerra, donde todos buscan justificar la vileza.

Jeannete es la hija de un acaudalado comerciante Breton, que queda viuda y con un hijo cuando los ingleses los atacan. Armada con una ballesta, se une a la defensa de su ciudad. Las injusticias de todo tiempo (incluso aberrantes) a las que la someten tanto aliados como enemigos la llevan de Inglaterra a Francia, en una búsqueda para recuperar lo que le quitaron.

En Conclusión

Primera novela de Cornwell que leo, por fuera de los cuatros primeros libros que forman El último Reino. Sin dudas esta es una novela recomendable para todos los interesados en la novela histórica o de aventuras, y en los libros acerca de la edad media.

Con sorprendentes descripciones para crear postales de la época de los castillos, las batallas son entretenidas de leer. En especial, se comprende fácilmente los aciertos y los errores en las estrategias de cada rey.

Logra interesarnos por los protagonistas (no estamos todo el tiempo con Thomas, la novela los alterna por separado en varios momentos) y un acercamiento de gran calidad a un acontecimiento salvaje de la historia universal como lo fue en Europa La Guerra de los Cien Años.        

 

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